El secreto para pagar menos luz: 10 hábitos que reducen el gasto eléctrico sin dejar de usar tus equipos
- Miércoles 25 de febrero de 2026
- 18:54 hrs
El aumento del teletrabajo y el uso intensivo de electrodomésticos han elevado el consumo eléctrico en los hogares. Expertos recomiendan aplicar ajustes simples que pueden generar un ahorro mensual significativo sin afectar la comodidad.
Cómo reducir el consumo eléctrico en el hogar sin cambiar tu rutina
El aumento del teletrabajo y la permanencia prolongada en casa han provocado un alza en el consumo eléctrico de los hogares. Computadores encendidos durante horas, iluminación artificial constante y mayor uso de electrodomésticos impactan directamente en la cuenta de la luz, especialmente en invierno y verano, cuando la demanda energética se incrementa.
Sin embargo, el ahorro no depende de grandes inversiones, sino de decisiones cotidianas bien aplicadas. Ajustar hábitos y optimizar el uso de los equipos puede traducirse en una disminución real del gasto mensual.
Teletrabajo: cómo ahorrar energía durante la jornada laboral
Trabajar desde casa implica mantener encendidos dispositivos electrónicos durante varias horas. Por eso, la organización es clave.
Planificar la jornada permite concentrar tareas y evitar que el computador permanezca encendido innecesariamente. Al finalizar el día, apagar completamente el equipo, y no solo dejarlo en reposo, elimina el consumo en segundo plano.
Durante pausas, reuniones extensas o la hora de colación, activar el modo “suspender” o “hibernar” reduce significativamente el gasto energético. En el caso de notebooks, cerrar aplicaciones que no se estén utilizando mejora el rendimiento y evita que el procesador trabaje de más, lo que también implica menor consumo.
La iluminación es otro punto crítico. Instalar el espacio de trabajo cerca de una ventana permite aprovechar la luz natural durante gran parte del día. Si es necesario utilizar iluminación artificial, optar por ampolletas LED es una decisión eficiente, ya que consumen mucho menos electricidad y tienen mayor duración que las tradicionales.
En hogares donde más de una persona teletrabaja, compartir un mismo espacio puede evitar el uso simultáneo de luces y dispositivos en distintas habitaciones.
Electrodomésticos: dónde se genera el mayor gasto eléctrico
Muchos hogares no son conscientes de que gran parte del consumo proviene de electrodomésticos que permanecen enchufados permanentemente.
El refrigerador, por ejemplo, funciona las 24 horas del día. Para que opere de manera eficiente es importante ubicarlo en un lugar fresco y ventilado, lejos del horno o la luz directa del sol. Además, abrirlo reiteradamente o guardar alimentos calientes obliga al motor a trabajar más para recuperar la temperatura interna, aumentando el consumo.
La lavadora y el lavavajillas también inciden en la cuenta de la luz. Utilizarlos con carga completa optimiza cada ciclo de lavado, evitando repetir procesos innecesarios. Del mismo modo, secar la ropa al aire libre en lugar de usar secadora puede representar un ahorro importante a fin de mes.
Otro punto relevante es el llamado “consumo fantasma”: equipos enchufados que no están en uso, pero siguen consumiendo energía. Televisores, microondas, cargadores y computadores en modo espera generan gasto continuo. Utilizar zapatillas con interruptor facilita desconectarlos todos al mismo tiempo.
Iluminación y agua: ajustes simples que reducen la factura
Cambiar a iluminación LED puede generar un ahorro considerable en comparación con ampolletas incandescentes o halógenas. Además de consumir menos electricidad, su vida útil es mucho mayor.
Mantener ventanas limpias permite aprovechar mejor la luz natural, reduciendo la necesidad de encender lámparas durante el día. Asimismo, limpiar periódicamente las luminarias evita que el polvo disminuya su capacidad de iluminación.
En cuanto al agua caliente, instalar aireadores en las llaves de baño y cocina ayuda a reducir el flujo sin afectar la presión, disminuyendo el consumo de agua y la energía necesaria para calentarla. Utilizar un termo para conservar agua caliente también evita recalentarla constantemente.
Medidas concretas que puedes aplicar desde hoy
Para facilitar la implementación de estos cambios, estos son algunos hábitos clave que pueden marcar diferencia:
- Apagar completamente los equipos al terminar la jornada.
- Usar modo suspensión durante pausas largas.
- Cambiar a ampolletas LED.
- Aprovechar la luz natural siempre que sea posible.
- Utilizar lavadora y lavavajillas con carga completa.
- Desenchufar artefactos que no estén en uso.
- No introducir alimentos calientes al refrigerador.
- Cocinar con tapa para conservar el calor.
- Secar la ropa al aire libre.
- Ubicar el refrigerador en un espacio fresco y ventilado.
Reducir el consumo eléctrico no implica dejar de usar tecnología ni modificar radicalmente la rutina diaria. Se trata de tomar decisiones informadas y conscientes. Con pequeños cambios sostenidos en el tiempo, es posible disminuir la cuenta de la luz, extender la vida útil de los electrodomésticos y contribuir a un uso más responsable de la energía en el hogar.
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